Yendo de la casa al cine en una ciudad sitiada
1. Cuando entré, la sala 4 estaba vacía. Era el lugar y era el día del estreno de una premiada película boliviana, y es por ello que –confundiendo tal vez estos tiempos sombríos con otros mejores– había llegado segurísimo de que me encontraría con una pequeña multitud de caras conocidas (las de los mínimamente atentos…
